le eché los perros al vecino. a las 5 menos cuarto de la madrugada llegó con sus amigos y pusieron música. ok. ahí los oíamos de fondo, pero tolerando. taban contentos. subieron el volumen mucho de pronto. parecía que teníamos debajo de la cama boxes de circo. cuando acabó esa canción les di gentilmente unos porracitos en mi techo. me oyeron seguro. yo a él le oigo hasta los pedos. reaccionaron subiendo más el volumen. pensé que tal vez no oyeron los golpes del palo de la escoba. conque di más fuerte. no tengo su teléfono. y para llamar a su puerta tengo que salir a la calle de al lado. creo que otros vecinos podrían estar oyendo los palos. más no podría hacer. tenía sueño, empezó a dolerme la cabeza y a ellos les importaba un carajo aperentemente. pusieron una canción que decía que era no sé qué hora de la mañana y que si ellos se lo tragaban me lo tragaba yo también. llamé a la poli.
tengo la impresión de que en chile las cosas no son como en holanda. allí la poli no da abastos para estos fines. son considerados como el técnico al que llamas para arreglate los problemas de sonido. seguidamente los uniformados llegan a la dirección indicada y les dicen a los inquilinos que estén al quite. que bajen el volumen. que hagan un cálculo del grosor de las paredes. en fin. de sentido común. sin dramas los vecinos de fiesta siguen con menos agitación la reunión. a mí me mandaron la poli un montón de veces.
el señor que mandaron de comisaría era un alto cargo, dios mío. ahí empecé a ver que las cosas no eran igual que en ámsterdam. la música dejó absolutamente de sonar. los vecinos nos miran mal. estuve todo el día siguiente sintiendo su runrún en la nuca. fui a hablar dos veces con el que trajo a bailar sobre mi cabeza a sus amigos de madrugada, pero no estaba las dos veces. el otro vecino me dijo cuando lo encontré en el intento que no, que no era él el de la fiesta, que ya le habría gustado… (qué cosa? que le hubiera echado a los perros? que le hubieran interrumpido la fiesta? haber estado solidario junto al pobre fiestiguado?)
ay pero qué mala que soy.