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De este blog, digo. Llegó el invierno y otra vez se está más calentito en el tumblr. Seguramente, pues, este blog en que estás pasa a ser archivo. Seguiré actualizando en pepa.tumblr.com (junto a otros contenidos).
Más adelante reorganizo allí el sidebar para archivar convenientemente cada cosa en su sitio.
Te veo allá, donde ya me anuncié.

Me llevé una desagradable sorpresa en el blog de esta famosilla. Reproduzco mi comentario, que aún no sé si aprobará:

http://zoevaldes.net/2009/06/18/la-nieta-del-che-guevara-hara-campana-vegetariana-por-peta/

Llegué a este blog por google buscando sobre la campaña de la nieta del Che (loable iniciativa de la chiquilla, a pesar de que, por cierto, los de Peta sí que son asesinos [matan miles de perros y otros animales en sus instalaciones al año, en lugar de buscarles adoptantes]); pero en fin, es obvio que en este foro lo que menos importa son debates sobre los derechos de los animales o las consecuncias para la salud de la ingestión de carne, o la cagada que está quedando en el medio ambiente gracias a la industria de la carne.
No lo conocía el blo. Estuve echando un vistazo a oyros posts y confirmé lo que vi en este: llama la atención la elevada carga de odio, y el poco esfuerzo argumentativo.
En fin, no conocía tus textos y por la presente decido eliminarte de entre las lecturas que tenía pendientes desde hace mucho: no quiero enfermar. Sinceramente: cúidate.

“Paradójicamente, una de las principales avenidas de Santiago de Chile se llama, todavía, Once de Setiembre. Y no se llama así por las víctimas de las Torres Gemelas de Nueva York. No.  Se llama así en homenaje a los verdugos de la democracia en Chile. Con todo respeto por ese país que amo, me atrevo a preguntar, por puro sentido común: ¿No sería hora de cambiarle el nombre? ¿No sería hora de llamarla Avenida Salvador Allende, en homenaje a la dignidad de la democracia y a la dignidad de la palabra? “

Eduardo Galeano – 2008

http://www.memoriaviva.cl/busqueda.htm


Viniendo por la noche en el autocar de Santiago a Maitencillo, a oscuras, una señora vieja vestida de negro me despeja (iba yo con los ojos cerrados) desde el otro lado del pasillo. Se inclina para acercarse a mí y me dice con una sonrisa empalagosa que si quiero de su lata de bebida (de la que ella había estado bebiendo). “Mi vida, está limpiecita”. Me dio tanto miedo su mirada (no sé que fuerza rara tenía) que le contesté rápidamente para no tener que mirarla más. Pero ella insistía con lo mismo, y yo insistía en que no quería, mirándola medio de reojo. “Y el joven?” (Edmundo, a mi lado junto a la ventana). “Está durmiendo”, le digo. “No gracias, no gracias”. Qué miedo me dio. La muerte, pensé.
Esta señora iba sentada en una butaca que nos correspondía a nosotros en realidad. Cuando compramos nuestros dos asientos en la estación, el vendedor nos dijo -curiosamente- que se permitía recomendarnos los números 23 y 24 (creo que eran), pues estaban “a la sombra”. Nos los mostró en la pantalla. Asentimos. Cuando entramos en el autocar no se podía leer bien el número de los dos asientos que correspondían con los de la pantalla. La tinta estaba como corrida. De pronto se acerca despacio un tipo con gorra desde el fondo (el bus estaba vacío, salvo por él y su esposa, echada a la bartola justo en el asiento delante de los nuestros, matando el tiempo hasta que el bus saliera). El tipo nos dice que los números que buscábamos estaban al otro lado del pasillo. Miramos y, qué raro, pero sí. Se rompía toda la serie lógica: alguien había escrito a mano 23 y 24. Nos sentamos sin pensarlo más (un modo de falá, pues yo seguí muy extrañada).
Después llegó la señora de negro y se sentó en uno de ´nuestros ´ asientos, junto a la ventana (luego se sentaría en el otro). Ocurrió lo que ya conté. Finalmente ella se bajó en la carretera, en mitad de la noche.
Al día siguiente murió la madre de Edmundo.

bueno, pues hoy don roberto nos lo desmanteló/periclitó todo, y a buena hora:

entramos a cuatro patas para dos en la despensa y en el justo lugar donde ayer pisé el fluido hoy él meó, parando ambos para ello uno o dos segundos.

el fantasma está usando a roberto para validar la volada del post anterior? cómo? le oprimió la vejiga?

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